
Saliendo muy puntuales de las diferentes localidades del Valle, la jornada del lunes se ha caracterizado por la tranquilidad, y los verdaderos protagonistas del día han sido los diferentes medios de transporte utilizados hasta llegar a Salamanca: autobús (un saludo y muchas gracias a Bárbara), AVE, tren de cercanías para trasladarnos en Madrid de Atocha a Chamartín, tren de nuevo a Salamanca y finalmente otro autobús hasta la Escuela Hogar de Santa Marta.

La ilusión quedaba claramente reflejada en nuestros rostros. Y acarrear nuestros equipajes, en esta ocasión, no parecía una tarea penosa.


Ya en la Escuela Hogar de Santa Marta, en Salamanca, tiempo de encontrarnos con nuestr@s nuev@s compañer@s de Melilla y de Castellón. Tiempo también para atender las explicaciones pertinentes y reponer fuerzas...Y a descansar...Mañana será un día duro...



