A propósito de una nueva compañera que llegó a nuestra clase pedí a los alumnos y alumnas que se presentaran añadiendo algo positivo de ellos mismos.
Me quedé bastante perpleja cuando algunos me pidieron tiempo para pensarlo y una segunda explicación, ¡y yo que pensaba que estaba al día en el tema de valores y autoestima!.
Entonces recordé varias cosas, por un lado la frase que da título a este artículo que dejo para la reflexión: "Lo importante es reconocer al otro como persona, NO por lo que hace bien"; por otra parte en la clase de lengua hicimos una lista con aquellos adjetivos que nos sirven para expresar todo lo maravilloso que encontramos en nosotros mismos y en los demás.
Os dejamos aquí la lista y dicen los alumnos y alumnas que suméis todas aquellas palabras que os parezcan que pueden estar incluídas. Así que las personas podemos ser:
ágiles, agradables, alegres, amables, amistosas, amorosas, angelicales, animadas, aprendices, artistas, ayudantes, bondadosas, bonitas, buenas, cariñosas, colaboradoras, comprensivas, contentas, creativas, cuidadosas, dibujantes, divertidas, dulces, elegantes, entusiasmadas, estudiosas, estupendas, expresivas, fuertes, graciosas, guapas, hermosas, honestas, honradas,
inteligentes, juguetonas, lectoras, limpias, listas, locuaces, majas, majestuosas, mimosas, ordenadas, pensadoras, respetuosas, responsables, sabias, simpáticas, sinceras, sonrientes, suaves, tolerantes, trabajadoras, valientes, ....
