Cuando nuestros hijos o hijas son bebés permitimos una serie de hábitos que, aunque pueden ser beneficiosos en ciertas circunstancias, en otras pueden resultar perjudiciales y provocar alteraciones en el desarrollo del lenguaje.
Entre estos tenemos:
El hábito de chuparse el dedo
El chupete
El biberón en la cama
Cambios de alimentación
En el documento que puedes descargarte al final te contamos como influyen y que problemas provocan para así poder prevenir alteraciones futuras.
Aránzazu Ariza y Lidia Casado
